domingo, 24 de septiembre de 2017

China en América Latina: ¿un nuevo imperialismo?


Por Raúl Zibechi

China realiza inversiones gigantescas en el mundo, habiéndose convertido en el segundo inversor global detrás de EEUU. En América Latina, algunos políticos de la derecha aseguran que China actúa como un nuevo imperialismo, aunque está lejos de comportarse de ese modo.

Según el último informe de la CEPAL ('La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe'), en 2016 las inversiones de China en el exterior alcanzaron un nuevo máximo histórico: 183.100 millones de dólares, que representaron un incremento del 43,5% respecto al año anterior.

En Estados Unidos, en 2016, las firmas chinas realizaron importantes adquisiciones en los sectores de hardware y electrónica de consumo, bienes raíces y la industria del espectáculo.

En Europa las inversiones de China se orientaron mayoritariamente hacia las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), el transporte, la energía, la infraestructura y la maquinaria industrial.

El Centro de Documentación e Información de Bolivia (CEDIB) sostiene que China "ha logrado desplazar silenciosamente muchos de los roles que eran asumidos por el grande del norte y ha conseguido establecerse e incidir en las nuevas condiciones geopolíticas regionales, logrando asumir un rol importante en la economía de varios países latinoamericanos".

Las relaciones entre América Latina y China tienen dos ejes: por un lado la exportación de 'commodities', desde soja hasta hidrocarburos y minerales sin procesar; por otro, importantes préstamos a cambio de petróleo, sobre todo en los casos de Ecuador y Venezuela. Como señala el CEDIB, los préstamos "han superado a cualquier otra agencia de cooperación o relación bilateral entre países", en concreto el FMI y el Banco Mundial.

Sin embargo, China ha prestado a países que no tenían acceso al mercado financiero global ya que estaban restringidos o vetados por razones estrictamente políticas, con es el caso de Argentina (durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner) y Venezuela.

Se trata de indagar si las características de las relaciones de China con América Latina reproducen alguno de los patrones "imperialistas" que han caracterizado los vínculos de Estados Unidos y de la Unión Europea con la región.

En varios países, los medios promueven la impresión de que China se comporta de modo imperialista, desde Venezuela hasta Argentina, donde el periodista Rolando Hanglin sostiene que los latinoamericanos, "cuando lloren bajo la bota de los chinos", recordarán lo beneficioso que fue "el imperialismo yanqui". 

Las características básicas del imperialismo fueron fijadas por un conjunto de pensadores a principios del siglo XX. Todos coinciden en que es consecuencia del dominio del capital financiero sobre el capital productivo, como consecuencia de la concentración y de la formación de grandes monopolios.

La segunda característica es que la exportación de capital sustituye la preeminencia de la exportación de mercancías. O sea, se asiste al fin de la libre competencia y de la hegemonía de la producción por el predominio de la especulación.

Este proceso desembocó, a comienzos del siglo XX, en el reparto del mundo entre las grandes potencias a través de las posesiones coloniales, primero, y de la intervención diplomática o directamente militar sobre otras naciones. Porque el imperialismo no es sólo un fenómeno económico.

Desde 1823, cuando la Doctrina Monroe proclama que América Latina se considera "esfera de influencia" de Estados Unidos, se han producido unas 50 intervenciones militares en la región, la mitad de ellas en la primera parte del siglo XX. El objetivo era derrocar gobiernos que Washington consideraba "enemigos" e impedir que personalidades o partidos contrarios a sus intereses llegaran al poder.

En base a estas consideraciones, podemos asegurar que China no practica una política imperialista, por lo menos en América Latina.

En primer lugar, en China no se registra una hegemonía del capital financiero sino del capital productivo. El Dragón se ha convertido en el taller del mundo, la primera economía industrial, pero su sistema financiero no ocupa el timón de mando del país.

La segunda cuestión es que en China hay, efectivamente, monopolios y grandes empresas de carácter capitalista. Pero las firmas que operan en el extranjero suelen ser estatales, como los grandes bancos, y aún las empresas privadas tienen fuertes vínculos con el Estado. No existe en China, como en los países imperialistas, una oligarquía financiera que ocupa lugares destacados en la dirección política de esas naciones.

La tercera es la más importante. China no tiene una política de intervención e injerencia en los asuntos de otros países, ni ha desplegado una política de anexiones, ni que promueva derribar gobiernos para instalar gobernantes afines, como han hecho Inglaterra y Francia durante siglos y los Estados Unidos desde hace 150 años en América Latina.

Mientras Estados Unidos tiene 850 bases militares en el mundo, China acaba de abrir su primera base militar en Yibuti, para asegurar el flujo de petróleo a través del mar Rojo, ya que depende de la importación de hidrocarburos para que su economía funcione. En sus relaciones con los países latinoamericanos, ha sido respetuosa de los gobiernos y no practica injerencia.

Pero hay un elemento quizá más relevante. Quienes acusan a China de imperialismo suelen olvidar que esa es una tradición de los países occidentales. En la historia reciente China fue invadida tres veces (las dos guerras del opio en el siglo XIX y la invasión japonesa en el siglo XX), de modo que se sitúa entre los países que fueron víctimas del colonialismo y del imperialismo.

Aún es pronto para saber si las inversiones chinas en América Latina instalan relaciones asimétricas que perjudican a los países exportadores de materias primas. Al igual que otros países que han sufrido invasiones y dominación, China se empeña en rediseñar el mundo unipolar para transitar hacia otro multipolar, con lo que todos los países del Tercer Mundo saldrán beneficiados. En realidad, quienes apuntan a China como imperialista prefieren que el verdadero imperialismo, el yanqui, siga dominando nuestros países.

Fuente: Sputnik

Las seis principales universidades de China que impulsan la educación marxista

Universidad Tsinghua de Beijing
Beijing, 22/09/2017 (El Pueblo en Línea) - Los funcionarios del sector educativo enumeraron las seis mejores universidades de China que impulsan la educación marxista, hecho que demuestra que el gigante asiático destaca al marxismo y el trabajo ideológico como pilares académicos, afirmaron expertos en pedagogía.

El tema de la enseñanza del marxismo en las seis principales universidades de China, incluida la Universidad de Beijing, la Universidad de Tsinghua y la Universidad de Xinjiang, fue definido este jueves como el "tema principal en universidades de primer nivel del mundo" por el Ministerio de Educación, la Comisión Nacional de desarrollo y reforma y el Ministerio de Hacienda.

Feng Wuzhong, profesor asociado, de la Escuela de Marxismo de la Universidad Tsinghua, afirmó que "dicha posición marca una tendencia importante y demuestra que el PCCh y la propia nación se están esforzando más en el desarrollo del marxismo".

La Universidad de Beijing, la cual estableció su Escuela de Marxismo en 1992, indicó que es un criterio importante que subraya que la política del PCCh se implementa.

Por su parte, la Escuela de Marxismo de la Universidad de Tsinghua funciona desde el 2008.

Asimismo, la Escuela de Marxismo de la Universidad de Xinjiang abrió sus puertas en el 2011. Su enseñanza se dedica a la teoría marxista básica, la historia de Xinjiang, la política étnica y la historia de la China moderna.

"Los colegios y las universidades están a la vanguardia en el trabajo ideológico y los comités del PCCh deben supervisarlo”, exhortó Han Jin, jefe del Comité del PCCh en la Universidad de Wuhan, centro docente incluido entre las seis principales universidades chinas que impulsan la educación marxista.

sábado, 23 de septiembre de 2017

China está dispuesta a participar enérgicamente en la reconstrucción de Siria


El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lu Kane, expresó la esperanza de que la comunidad internacional pudiera aprovechar la oportunidad para resolver la crisis en Siria y continuar apoyando al papel de mediación de la ONU y utilizar plenamente la base de las conversaciones de Ginebra y Astana.

“Estamos siendo testigos recientemente de varios cambios positivos en la situación en Siria”, dijo Lu a los periodistas en Pekín.

“Con respecto a la reconstrucción de Siria, la parte china está dispuesta a participar activamente en la cooperación con la comunidad internacional en este proceso”, comunicó.

Antes, el canciller chino, Wang Yi, llamó en su palabra ante la 72 Asamblea General de la ONU a crear un frente unido contra el terrorismo.

El jefe dela diplomacia china destacó que la crisis en Siria ha visto unos brotes verdes a través de los canales de Astaná y Ginebra, y debería impulsarse las conversaciones sustantivas entre el Gobierno sirio y la oposición.

En paralelo con las negociaciones se deben proseguir los esfuerzos para afianzar el cese el fuego y la asistencia humanitaria y la reconstrucción post guerra de Siria, señaló.

Fuente: SANA, Agencia árabe siria de noticias.

viernes, 22 de septiembre de 2017

China se opone a las sanciones unilaterales de EEUU a Corea del Norte


Pekín se opone a las sanciones unilaterales de EEUU impuestas contra Corea del Norte sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU, declaró el portavoz de la Cancillería china, Lu Kang.

"Si se trata de un nuevo paquete de sanciones firmado ayer por el presidente Trump, la posición de China al respecto es bien conocida: estamos en contra de las sanciones unilaterales fuera del marco del Consejo de Seguridad de la ONU, es una posición clara y consistente", dijo a los periodistas.

Además, el portavoz comentó la declaración del ministro de Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong-ho, de que una posible respuesta al discurso de Trump en la ONU podría ser el ensayo de una bomba de hidrógeno sobre el Pacífico. Según Lu Kang, las partes involucradas en el problema norcoreano deben actuar con moderación, renunciar a las provocaciones y por todos los medios tratar de aliviar la situación.

La víspera el presidente de EEUU, Donald Trump, declaró haber promulgado las sanciones contra las empresas y los individuos que comercian con Corea del Norte.

La Casa Blanca informó que las nuevas sanciones podrían aplicarse a cualquiera que negocie con Corea del Norte, suministre tecnología o proporcione servicios.

Fuente: Sputnik 

XVII congreso del PCCh (2007)



El XVII Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) fue clausurado el día 21, luego de aprobar la inclusión de la concepción científica del desarrollo en los Estatutos del Partido, y de la elección de un nuevo Comité Central compuesto por 371 miembros, y una Comisión Central de Control Disciplinario con 127 integrantes.

En la sesión de clausura, presidida por Hu Jintao, un total de 2.235 delegados e invitados especiales eligieron a los 204 miembros titulares y 167 suplentes del XVII Comité Central del PCCh.

Zeng Qinghong, Wu Guanzheng y Luo Gan, miembros del Comité Permanente del Buró Político del XVI Comité Central del PCCh, no han sido incluidos en el nuevo Comité Central del PCCh, mientras que Hu Jintao, Wu Bangguo, Wen Jiabao, Jia Qinglin y Li Changchun fueron reelegidos y seguirán haciendo parte del mismo.

Como es costumbre, el nuevo Comité Central celebrará su primera sesión plenaria al día siguiente de la conclusión del congreso.

Según los Estatutos del PCCh, en la primera sesión plenaria serán elegidos el secretario general, los miembros titulares y suplentes del Buró Político, y los miembros del Comité Permanente del Buró Político. El secretario general debe ser elegido entre los miembros del Comité Permanente del Buró Político.

Es la quinta vez que se usa una votación diferencial en el congreso del PCCh. Al menos el 8 por ciento de los nominados fue eliminado en la primaria elección de miembros titulares y suplentes del XVII Comité Central del PCCh y titulares de la Comisión Central de Control Disciplinario.

El margen de eliminación fue superior al registrado en el XVI Congreso Nacional del PCCh, llevado a cabo en 2002, en lo que constituye una señal del progreso de la democracia en el seno del Partido.

La sesión de clausura de hoy también adoptó una enmienda a los Estatutos del PCCh para incluir la concepción científica del desarrollo y mostrar la determinación del PCCh de promover un desarrollo más coordinado sobre la base de la armonía social, la protección ambiental, y el ahorro de energía, además del crecimiento económico.

El PCCh, fundado en 1921 y llegado al poder estatal 28 años después, ha enmendado rutinariamente sus Estatutos en los pasados congresos nacionales para avanzar con los tiempos.

En el XVII congreso, por la primera vez en su historia el PCCh incorporó a los Estatutos, en adaptación a las exigencias de la nueva situación y las nuevas tareas, las orientaciones y políticas sobre los trabajos relacionados con la religión, y declaró que el Partido "estimulará, apoyará y orientará sin vacilación el desarrollo de la economía no pública".

La enmienda a los Estatutos del Partidos también incluye el establecimiento de un sistema de sanción y prevención de la corrupción con el principio de tratamiento tanto paliativo como radical.

El congreso ha determinado además la aplicación del sistema de mandato de los delegados a los congresos del Partido, y el aumento de la transparencia de los asuntos del Partido.

La resolución sobre el proyecto de revisión de los Estatutos del Partido afirma que las enmiendas "contribuirá a un mayor fortalecimiento y mejora de la construcción del Partido, al continuo aumento de su capacidad en la gobernación del país y al mantenimiento y desarrollo de su carácter de vanguardia, para que el Partido sea en todo momento el firme núcleo dirigente de la causa del socialismo con peculiaridades chinas".

El congreso consideró la concepción científica del desarrollo como una "continuación y desenvolvimiento de los importantes pensamientos de las tres generaciones anteriores de la colectividad directiva central del Partido sobre el desarrollo", y "una expresión concentrada de la concepción del mundo y la metodología marxistas acerca del mismo tema".

En un discurso pronunciado este domingo en el acto de clausura, Hu Jintao pidió a los delegados a tener bien presentes los " sagrados deberes", estudiar con ahínco los Estatutos del Partido y aplicar en forma concienzuda la teoría, línea, principios y políticas del Partido.

La reunión de este domingo también adoptó la resolución sobre el informe del XVI Comité Central del PCCh, y otra sobre el informe de trabajo de la Comisión Central de Control Disciplinario.

"La exitosa práctica de la reforma y la apertura de hace 29 años a esta parte ha comprobado de manera convincente que la reforma y la apertura constituyen una opción clave que determina el destino de la China actual", señala la resolución del informe del XVI Comité Central del PCCh.(Xinhua)


Arriba, de izquierda a derecha: Hu Jintao, Wu Banqquo, Wen Jiabao, Jia Qinlin, 
Abajo, de izquierda a derecha: Xi Jinping, Li Keqiang, Li Changchun, He Guoqiang, Zhou Yongkang

jueves, 21 de septiembre de 2017

Socialismo con características chinas


El socialismo con características chinas es el fruto de la combinación de los principios básicos del marxismo con la realidad de la construcción socialista china. El socialismo constituye la norma básica y las características esenciales, mientras que las características chinas son reflejos concretos de los principios fundamentales del socialismo.

Desde que China comenzó a aplicar la política de reforma y apertura al exterior, el Partido Comunista de China, combinando las tesis básicas del marxismo con la realidad nacional y las características de nuestro tiempo, hizo un análisis general y un balance científico sobre las experiencias y lecciones de la construcción socialista china, el ascenso y la decadencia de los demás países socialistas, los éxitos y fracasos de los países en vías de desarrollo en su búsqueda de progreso y sobre la tendencia de crecimiento de los países desarrollados y las dificultades con que se depararon. De esta forma, respondió sistemáticamente a una serie de problemas importantes, que incluyen el camino de desarrollo del socialismo chino, su etapa histórica, tareas básicas y pasos estratégicos, abriendo exitosamente un camino socialista con peculiaridades chinas.

En lo económico, China se adhiere al sistema económico básico, caracterizado por el dominio de la modalidad de propiedad pública y el desarrollo conjunto de diversas modalidades de propiedad, creando así una nueva estructura en la que diversas modalidades de propiedad compiten en igualdad de condiciones y logran un desarrollo conjunto. En lo político, China persevera en el sistema de asamblea popular, de cooperación multipartidista y de consulta política dirigido por el Partido Comunista, así como en el sistema de autonomía regional étnica. En lo cultural, insiste en orientar las corrientes de pensamiento social con el sistema de valores predominantemente socialista, en ampliar los puntos de convergencia, respetando las diferencias y en aumentar la convergencia de las ideas, tolerando la diversidad. Los hechos han corroborado que el socialismo con características chinas es una vía inexorable y exitosa que hará de China una nación socialista modernizada, próspera, poderosa, democrática, civilizada y armoniosa.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Beijing y Pyongyang: entre el ying y el yang

Por Alfredo Toro Hardy, escritor y diplomático venezolano.

Bajo la óptica occidental China no hace lo suficiente para contener a Corea del Norte. Aprieta, sí, pero no demasiado. Lo cierto es que dentro de la complementariedad de los contrarios, propia del ying y el yang taoísta, China debe hacer convivir, en difícil equilibrio, objetivos contrapuestos en relación Pyongyang.

De un lado es claro que China no podría nunca permitir una reunificación de la península coreana, bajo la égida estadounidense, como ocurriría si Corea del Norte colapsa. En tal sentido requiere de un vecino tan fuerte como posible. Cualquier conocedor de la historia de ese país puede comprender las razones. En 1776 China era considerada por Adam Smith como más rica que Europa entera junta, siendo el epicentro de un gran imperio, rodeado de estados tributarios. Sin embargo, los siglos XIX y XX no sólo colocaron al país contra las cuerdas, sino que amenazaron con su desmembración. Cuatro mil años de historia estatal se vieron en riesgo y la nación china se vio confrontada a la posibilidad de un caos similar al que prevaleció durante las guerras del siglo tercero antes de Cristo.

Las derrotas en las llamadas guerras del opio con Inglaterra (1840-1842 y 1856-1858), la condujeron a la pérdida de Hong Kong, a la aceptación del consumo del opio con su consiguiente carga de degradación humana y social y al otorgamiento de humillantes concesiones. Ello vino sucedido en 1860 por la ocupación anglo-francesa de Beijing. Los tratados de 1858 y 1860 con Rusia le implicaron la pérdida de 2,6 millones de kilómetros cuadrados de territorio al Este del río Ussuri. Ello sumado a la anexión por parte de Rusia de sus estratégicos puertos de Dalian y Lüshum en 1898. La derrota de 1894 frente a Japón le significó la pérdida de Taiwán, así como la de su soberanía formal sobre Corea. De igual manera, el tratado de 1885 con Francia le obligó a ceder a este país su soberanía formal sobre Vietnam y el de 1894 con Gran Bretaña le hizo perder la de Burma. En 1897 Alemania ocupó la Bahía de Jiaozhou. En 1900 vino la ocupación de Beijing por una coalición internacional. Todo lo anterior presagiaba tan sólo su peor pesadilla: la ocupación japonesa y los veinte millones de muertos que ésta trajo consigo entre 1937 y 1945.

No en balde en 1950 durante la Guerra de Corea, cuando persiguiendo a las tropas de Corea del Norte el General MacArthur se acercó al rio Yalú, en la frontera con China, Beijing envió sus tropas al combate.  Sesenta y siete años más tarde, cuando China ha alcanzado una cúspide de poder y estabilidad territorial no vista desde los tiempos de la dinastía Ming en el siglo XVI, es evidente que no permitirá que Estados Unidos le respire en la oreja. Máxime cuando su propia estrategia en el Mar del Sur de China apunta a expandir su perímetro defensivo y a alejar tanto como posible la presencia e influencia estadounidense.

Pero más allá de no permitir una península coreana unificada bajo un régimen pro estadounidense, Beijing y Pyongyang comparten el objetivo de buscar alejar a Estados Unidos de la región. Bajo la lógica de una Corea del Norte poseedora de misiles nucleares intercontinentales, Estados Unidos debería estar dispuesto a sacrificar a San Francisco o a Los Ángeles, para defender a Seúl o a Tokio. Ello bien podría inducir a Washington a diluir su compromiso hacia estas dos capitales y a aceptar un repliegue de su presencia en esa parte del mundo. Bajo esta óptica, Beijing resultaría grandemente beneficiada si la apuesta nuclear de Pyongyang resultase exitosa.

Pero de la misma manera en que Corea del Norte le sirve de muro de contención, y de manera indirecta coadyuva en sus propios objetivos estratégicos, China resulta rehén de las acciones de Pyongyang.  El riesgo más evidente sería que un error de cálculo en la agresiva política de esta última capital, condujese a una guerra nuclear o convencional con Estados Unidos. Ello colocaría en las fronteras chinas todo el poder destructivo estadounidense. Pero en la misma dirección apuntaría una carrera nuclear en la región. Ante el temor  de que Washington pudiese no estar dispuesto a defenderlos, Seúl y Tokio podrían buscar dotarse de armamento atómico. Alternativamente, esas capitales podrían invitar a Washington a que instalase armamento nuclear en sus territorios.

Sin llegar a los extremos anteriores, estaría también el costo manifiesto de una enmienda de la Constitución pacifista de Japón con miras a permitir un rearme convencional en gran escala. En la misma dirección apunta un incremento del posicionamiento militar estadounidense en Corea del Sur. La reacción china frente a la instalación del sistema defensivo THAAD en dicho país fue indicativa del malestar de Beijing. Todas las opciones anteriores irían a contracorriente de las ambiciones chinas de alcanzar un papel hegemónico en el Este de Asia y aumentarían de manera significativa su nivel de vulnerabilidad. En tal sentido, Corea del Norte se transforma en su talón de Aquiles.

China convive así entre el ying y el yang.

martes, 19 de septiembre de 2017

China enviará ayuda humanitaria a Cuba tras paso del huracán Irma

LA HABANA, 17 de septiembre (Xinhua) -- China enviará ayuda humanitaria a Cuba tras el devastador paso del huracán Irma con el fin de contribuir al proceso de recuperación y reconstrucción de la Isla, anunció hoy la embajada de China en La Habana.

Un comunicado emitido por la oficina del Consejero Económico-Comercial de la Embajada de China en Cuba, detalló que partiendo de las relaciones tradicionalmente amistosas entre los dos pueblos, el Gobierno de China ha decidido enviar ayudas humanitarias de emergencia a la nación caribeña.

"Las ayudas consisten en la donación de un millón de dólares en efectivo y el envío aéreo en 6 vuelos sucesivos con materiales de primera necesidad como tiendas de campaña, grupos electrógenos, colchones, frazadas, bombas de agua, luminarias, entre otros", añade la nota.

Asimismo, precisa que como parte de esta ayuda humanitaria un barco de arroz llegará al occidental puerto del Mariel a mediados de octubre seguido de 5 buques más.

"El Gobierno de China está convencido de que, bajo la dirección del gobierno y con los esfuerzos mancomunados del pueblo, Cuba superará los estragos del huracán y saldrá siempre adelante", señala.

Más temprano esta semana el presidente chino, Xi Jinping, envió un mensaje de solidaridad y apoyo a su homólogo cubano, Raúl Castro.

Irma impactó la semana pasada a Cuba como un ciclón categoría 5, máxima de la escala Saffir-Simpson y tras su largo recorrido por el país dejó un saldo inicial de diez muertos, 1,7 millones de evacuados, fuertes inundaciones y graves daños en el sistema eléctrico nacional.

Los impactos económicos aún no han sido cuantificados, pero se prevé grandes afectaciones en las viviendas, la agricultura y la infraestructura turística de la nación caribeña.

domingo, 3 de septiembre de 2017

China: la tarea de sacar a 43 millones de personas de la pobreza en 2020


Por Jorge Olmos

Es requisito fundamental para alcanzar el socialismo, mejorar las condiciones de vida de la población y alcanzar la prosperidad de la sociedad en su conjunto.

Esta tarea pasa por la erradicación de la pobreza, un objetivo que China promete cumplir en 2020, año en el que aspira haber sacado a más de 43 millones de habitantes de la condición de pobreza, especialmente en las zonas rurales donde se concentra este flagelo.

Durante su intervención en un seminario de alto nivel preparatorio para el XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) celebrado el pasado primero de agosto, el presidente Xi Jinping recordaba que para cumplir el compromiso de “Construir una sociedad moderadamente próspera para 2020” es necesario, entre otras cosas, reducir la pobreza y luchar contra la contaminación ambiental. El mandatario agregó que una vez alcanzado este objetivo, el Partido y el pueblo de las diferentes etnias del país (56 en total) estarán motivados para concluir la transformación en un país socialista moderno en 2049, centenario de la fundación de la República Popular China.

De acuerdo con cifras publicadas en octubre de 2016 por la Oficina de Información del Consejo de Estado en su informe "China's Progress in Poverty Reduction and Human Rights”, desde que se instauró la política de Reforma y Apertura en 1978, más de 700 millones de habitantes rurales salieron de la pobreza, 70% de las cifras globales de reducción de este flagelo. La reducción, entre 2013 y 2016 en las áreas rurales, alcanzó un total de 55.64 millones de habitantes.

No obstante, aún la sociedad china tiene el reto de elevar el nivel de vida a más de 43.35 millones de personas en las zonas rurales, aún bajo el umbral de la pobreza.

Primeros pasos de la Revolución contra la pobreza

Históricamente, la población pobre en China se ha concentrado en el campo. Al triunfo de la Revolución, en 1949, las necesidades económicas y el analfabetismo caracterizaban a una sociedad rural de 500 millones de personas. Previo a la Reforma y Apertura de 1978, entre el 40 y el 50% de los residentes rurales no contaba con una nutrición adecuada, situación que afectaba a las regiones centrales y occidentales del país.

Con el fin de resolver este problema, en 1986 el Gobierno avanzó en un plan de alivio de la pobreza mediante planes de desarrollo centralizados, con fondos dirigidos a apoyar el avance económico y social en las zonas empobrecidas, regiones fronterizas y territorios habitados por minorías étnicas, mediante políticas de apoyo financiero. Estas medidas facilitaron el incremento del ingreso neto per cápita a la población elevando la calidad de vida, por lo menos a niveles de satisfacción de las necesidades de subsistencia elementales entre la población campesina más pobre. Los resultados fueron notables, de 125 millones de pobres en 1985, se pasó a 60 millones en 1993 y a 32 millones de habitantes en al año 2000 (8,9% de la población).

Eliminar la pobreza absoluta en las zonas rurales

En noviembre de 2015, el Comité Central del PCCh y el Consejo de Estado emitieron la “Decisión para ganar la batalla de la lucha contra la pobreza”, para erradicar la pobreza rural en 2020. Para ello afinaron varias estrategias que incluyen aspectos económicos-financieros como la exención global de impuestos a los agricultores, la implementación subsidios para los sectores empobrecidos como campesinos, mujeres, minorías étnicas, personas de la tercera edad y niñez en condición de pobreza o abandono.

Las personas necesitadas en zonas con entornos desfavorables, ecosistemas frágiles, o que carezcan de condiciones para producir y subsistir, son trasladadas a regiones más idóneas para salir de la pobreza. Esta relocalización, traslado, hacia nuevas ubicaciones urbanas o periurbanas, incluidas dentro de los planes de desarrollo locales, regionales y nacionales, en 2016 beneficiaron a 2,49 millones de personas.

En materia de empleo, la población pobre, especialmente los jóvenes, reciben ayuda para encontrar empleos en los sectores secundario y terciario que incluyen formación técnica y profesional. La administración pública en todos los niveles ha mejorado el acceso a la educación a los sectores de menores ingresos, asignando recursos para infraestructura educativa, preferencias y subsidios para estudiantes de zonas rurales, remotas o de difícil acceso, que benefician a hijos de campesinos, mujeres, personas con alguna discapacidad y minorías étnicas.

En vista de la incidencia de los costos de los servicios de salud en el retorno de la población vulnerable a la pobreza, el gobierno optó por un sistema de seguro médico cooperativo que abarca al 97% de los residentes rurales con cobertura plena en caso de enfermedades graves. El gobierno central ha asignado recursos destinados al mantenimiento de 110.000 instituciones rurales de salud, construcción de infraestructura y mejoras en el servicio de salud.

Otra experiencia útil ha sido el apoyo de distritos, municipios y provincias con mayor desarrollo e ingresos (fundamentalmente del este) a sus pares menos desarrollados o con altos índices de pobreza del centro y el este. Se trata del aporte de recursos financieros, técnicos o profesionales (que incluyen traslado de recursos humanos) para el desarrollo de las potencialidades comparativas en sectores como el turismo, la agricultura, la manufactura, entre otros. A este programa se ha sumado el sector empresarial que ha puesto a disposición de la iniciativa sus plataformas productivas para derrotar la pobreza a nivel nacional.

Sin duda iniciativas como la Franja y Ruta de la Seda, el impulso a la innovación, el establecimiento de nuevas áreas de desarrollo, junto con una férrea lucha contra la corrupción contribuirán a cumplir el ambicioso plan de la dirigencia china de alcanzar un nivel de vida modestamente acomodado en las zonas rurales. Entonces la tarea será enfrentar la disparidad de ingresos entre regiones, la brecha económica urbano-rural y la pobreza relativa, es decir, amainar o erradicar desigualdades, en una sociedad definida como Socialismo de Mercado.

Fuente: Telesur

Xi Jinping: China está embarcada con éxito en camino del socialismo con características chinas


Previo a la cumbre de los BRICS, Xi llamó a sus pares a desarrollar una "segunda década dorada" de cooperación en beneficio de los pueblos.

El presidente de China, Xi Jinping, afirmó este domingo que su país está encaminado, de manera exitosa, con un socialismo que cuenta con sus propias características y herramientas.

Bajo el liderazgo del Partido Comunista de China (PCCh) el pueblo de esa nación asiática "se ha embarcado con éxito en un camino de socialismo con características chinas distintivas" en cerca de 40 años de reforma y apertura, manifestó.

Así se expresó en su discurso de apertura del Foro Empresarial de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) en la ciudad suroriental de Xiamen.

El Foro Empresarial de los BRICS es un importante evento relacionado con la cumbre que sirve como plataforma para que los líderes empresariales debatan sobre asuntos de interés común, construyan consensos y planteen sugerencias políticas.

Los países BRICS —acotó Xi— han estado comprometidos con el multilateralismo, la equidad y la justicia en los últimos años.


Sin embargo, exhortó a sus pares de los BRICS para trabajar en pro de que haya una "segunda década dorada" de cooperación.

"Seguimos teniendo plena confianza y es el momento de desplegar las velas y embarcarnos en un nuevo viaje, una segunda década dorada para la cooperación de los BRICS", dijo.

"El momento para hacerse a la mar es cuando sube la marea", añadió Xi, quien se reunirá con los demás líderes del grupo emergente desde este domingo y hasta el martes, en el marco de su novena cumbre.

Fuente: Telesur

jueves, 31 de agosto de 2017

El tiro por la culata

Darío Herchhoren

Desde hace quizá cientos de años, los USA vienen sancionando al mundo entero. Algunas de esas sanciones se han traducido en guerras o invasiones, tales como la invasión de Japón en la década de 1870; o la invasión de la isla de Granada, luego del desastre de Vietnam, y para levantar la moral de las tropas USA, que pretextaron la construcción de una pista de aterrizaje en la isla por trabajadores cubanos y la construcción de hornos de pan, que según dijeron eran una amenaza para los USA.

Otras veces esas sanciones se tradujeron en tratar de ahogar la economía de algunos países que no aceptaban la tutela de los USA, y otras simplemente consistían en no reconocer la legitimidad de las autoridades de algún país o su legalidad. Un caso paradigmático fue lo que sucedió con la República Popular China, luego del triunfo de la revolución en 1949. El ejército popular de liberación chino había conquistado todo el territorio continental chino, y las tropas fugitivas del ejército de Chiang Kai -sheck, se refugiaron en la isla de Formosa (Taiwan), y en algunas islas menores. En el territorio continental habitaban 800 millones de habitantes, y en Formosa alrededor de 17 millones. Sin embargo la tradicional torpeza de la diplomacia yanqui dispuso que la “verdadera” China era la de Formosa, y que en el Consejo de Seguridad de la ONU, que estaba compuesta por los cinco “grandes” que habían ganado la guerra, la representación china era la de Formosa que “representaba a todo el pueblo chino”.

Con mayor sensatez, muchos países fueron aceptando al gobierno chino representado por Mao Zedong y comenzaron a comerciar con la República Popular de China, a la cual los imperialistas seguían llamando “China Comunista”, en oposición a la “China Nacionalista”, según los imperialistas la verdadera China. Esta situación se hizo tan ridícula que fue el presidente Richard Nixon quien viajó a China y se entrevistó con Mao Zedong, y en esa ocasión las cosas se pusieron en su lugar. La República Popular China recuperó el sillón en el Consejo de Seguridad de la ONU, y el mundo entero aceptó esa situación. Se reconoció que solo había una China, y algunos, como los USA siguieron manteniendo relaciones no diplomáticas con Taiwan, a la cual convirtieron en una inmensa base militar y fuente de provocaciones hacia la verdadera China, pero les salió el tiro por la culata. China se convirtió en la principal potencia industrializada del mundo, y navíos mercantes chinos están en todos los puertos del mundo descargando los productos manufacturados chinos. ¿De qué sirvió esa política del imperio? De nada.

Estamos en 2017 y el imperio parece no haber aprendido nada de las lecciones de la historia. Ahora intenta sancionar a China, a Rusia, a la República Popular de Corea y a Irán. Pero el tiempo ha pasado, y la hegemonía ha sido perdida definitivamente por los USA. Los países sancionados han elaborado una estrategia consistente en no utilizar más el dólar como moneda de mensuración de su comercio y utilizar sus monedas nacionales además de desligarse del sistema SWIFT, que consiste en la posibilidad de utilizar el dólar USA, y fijar unos medios de compensación bancarios controlados por los USA, que obliga a sus usuarios a que todas las operaciones de su comercio exterior pasen por bancos USA, por los cuales cobran jugosas comisiones. Esto está a punto de acabarse, ya que los sancionados, acaban de crear su propio sistema de compensación en sus monedas nacionales, y parece que los países BRICS (Brasil, Rusia, China y Sudáfrica) adherirán a él. Se trata de un tráfico comercial de cien mil millones de dólares anuales (no es moco de pavo) que los bancos USA dejarán de pasar por sus ventanillas. Esto es una herida de muerte para el imperio; que seguirá recibiendo tiros por la culata. Con Trump o sin él, el imperio se hunde. Tenía razón Mao, cuando decía que el imperialismo era un tigre de papel. Ahora, ese tigre ha perdido sus dientes.

domingo, 27 de agosto de 2017

A los 20 años de la restitución de Hong Kong: un país, dos sistemas, pero un Estado soberano

Ceremonia de restitución de Hong Kong a la República Popular China, 1 de julio de 1997
Artículo publicado en Proletarian nº79, periódico del Communist Party of Great Britain (marxist-leninist), agosto de 2017 (ver fuente aquí)

El pasado primero de julio marcó el 20º aniversario del fin del dominio colonial británico en Hong Kong y la reanudación de la soberanía sobre el territorio por parte de la República Popular China. El aniversario dio lugar a celebraciones espectaculares en Hong Kong, así como por parte de la comunidad china en todo el mundo, cosa que fue subrayada por la visita del presidente chino Xi Jinping a Hong Kong, su primera desde que asumió los cargos de mayor relevancia en el país, a saber secretario general del Partido Comunista de China, presidente de la República Popular China y presidente de la Comisión Militar Central.

Para comprender por qué el pueblo chino le da tanta importancia a este aniversario, y por qué rechazan tan enérgicamente los insolentes intentos de Gran Bretaña de entrometerse en los asuntos internos de Hong Kong, es necesario remontarse a la historia de cómo Hong Kong fue colonizado por primera vez. Al igual que otros grandes crímenes del imperialismo británico, como la colonización de Irlanda e India o el comercio transatlántico de esclavos, se trata de una historia de violencia, explotación, duplicidad e hipocresía.

La isla de Hong Kong se convirtió en una colonia británica tras la primera guerra del opio (1839-42), que a su vez había sido la culminación de más de un siglo de agresión británica contra China.

En 1711, la Compañía Británica de las Indias del Este estableció un puerto comercial en Guangzhou, sur de China, para intercambiar té por plata. En 1700, Gran Bretaña importaba 32.000 kilogramos de té; en 1800, la cifra alcanzaba casi los 7 millones de kilogramos.

Los mercaderes británicos habían vendido grandes cantidades de opio cultivado en la India británica para pagar por este creciente comercio de té, pese a las objeciones chinas. Las exportaciones de opio crecieron de 15 toneladas en 1730 a casi 1400 toneladas al año en 1838. Para entonces, el opio representaba el 75% de todas las exportaciones pagadas en efectivo. Cuando los oficiales chinos confiscaron 20.000 cajas de opio y las destruyeron, los británicos lanzaron una guerra contra China que duró tres años.

El Tratado de Nanjing (Nanking) abrió los puertos de Guangzhou (Cantón), Shanghái, Xiamen (Amoy), Ningbo y Fuzhou para los mercaderes británicos para que pudiesen comerciar sin trabas. Los chinos fueron obligados a pagar por el opio destruido, al igual que todo el dinero que los mercaderes chinos debían a los traficantes de droga británicos y una compensación por los costes de guerra. Estos costes de reparación alcanzaron los 21 millones de dólares en plata, una suma colosal en aquellos tiempos.

El tratado también cedía la isla de Hong Kong a perpetuidad para la corona británica.

El buque británico Némesis destruyendo juncos chinos durante la Guerra del Opio en 1841
No hace tanta, la civilizada y refinada corona británica envenenaba con opio al pueblo chino
Otro tratado adicional en 1843 permitía a los ciudadanos británicos el poder estar exentos de obedecer a las leyes chinas. Durante los 20 años entre 1840 y 1860, las importaciones de opio de la India se triplicaron, de las 20.000 a las 60.000 cajas.

El antagonismo contra los colonialistas europeos condujo a enfrentamientos que estallaron en 1856 en la segunda guerra del opio. Una alianza anglo-francesa capturó Guangzhou y marchó hacia Beijing (Pekín). La dinastía Qing pidió paz y se firmó el Tratado de Tianjin (Tientsin).

Sin embargo, esta concesión no era suficiente para las potencias colonialistas, y los británicos enviaron a las tropas de Lord Elgin para saquear el Antiguo Palacio de Verano de Beijing; 3500 tropas británicas lo arrasaron durante tres días, mientras las negociaciones estaban en curso.

Saqueo del Antiguo Palacio de Verano por las tropas británicas
El Tratado de Tianjin fue finalmente ratificado en 1860, poniéndole fin a la guerra, legalizando el comercio de opio y concediendo el territorio de Kowloon a los británicos, también a perpetuidad.

La tercera parte del territorio chino en ser incorporada al Hong Kong británico fueron los Nuevos Territorios, un conjunto de aldeas rurales en el campo chino, y algunas islas insignificantes como Lantau. Siguiendo la derrota china en la primera guerra sino-japonesa (1894-1895), los británicos obligaron a la debilitada dinastía Qing a firmar la Segunda Convención de Beijing, que entregó los Nuevos Territorios al Hong Kong británico. A diferencia de los "acuerdos" sobre la isla de Hong Kong y Kowloon, aquí los términos de la convención eran una cesión gratis al Reino Unido por un periodo de 99 años.

En naranja, la isla de Hong Kong, en rosa, Kowloon, y en amarillo, los Nuevos Territorios
Es importante apuntar que la República Popular China, proclamada el 1º de Octubre de 1949 como resultado de la victoriosa revolución china, nunca reconoció la legalidad o validez de cualquiera de los tratados desiguales que la China semi-colonial y semi-feudal había sido forzada a firmar por las potencias imperialistas. Al expirar la cesión de los Nuevos Territorios en 1997, el gobierno de Reino Unido y China entablaron negociaciones sobre el futuro de Hong Kong a principios de los años 80.

Al igual que con otros episodios de la larga e ignominiosa historia de la retirada de Reino Unido de sus antiguos dominios coloniales, los hechos refutan el mito chovinista según el cual los británicos se despidieron amigablemente de sus antiguos dominios coloniales y sus antiguos sujetos se sentían agradecidos por la colonización. Al igual que en todos los demás lugares, la clase dominante británica intentó agarrarse con uñas y dientes a sus antiguos territorios. Solamente se vio obligada a retirarse por la fuerza y la determinación de la China socialista y del pueblo chino.

Al inicio de las negociaciones, la primera ministra Margaret Thatcher estaba llena de arrogancia tras su victoria contra la junta militar argentina y la reconquista de las Islas Malvinas (Falklands). se reporta que esto llevó al líder Deng Xiaoping a observar lo siguiente: "La Sra. Thatcher está muy equivocada si piensa que Hong Kong son las Malvinas o que somos Argentina".


Los papeles del gobierno británico, desclasificados en 2013 revelan que hubo negociaciones muy tensas con China antes del acuerdo de 1984 y que había temores de que todas las conversaciones se viniesen abajo.

El embajador de China ante el Reino Unido, Sir Percy Cradock, se quejó diciendo que los líderes del país eran un grupo "incorregible e ineducable" que estaban "cegados por el dogma y el orgullo nacional". Los negociadores chinos observaron correctamente que sus homólogos británicos tenían una "actitud colonialista e imperialista" que estaba "pasada de moda, carecía de realismo y no llevaría a ninguna parte".

Los papeles demuestran que Thatcher creía durante las primeras rondas de las negociaciones que sería posible una administración británica prolongada sobre Hong Kong incluso después de 1997.

Las negociaciones sobre el futuro de Hong Kong comenzaron en septiembre de 1982 cuando Thatcher se reunió con los líderes chinos en Beijing. Le dijo entonces al secretario general Zhao Ziyang que la propuesta china de que Hong Kong se convierta en una zona administrativa especial de China con un gobierno autónomo –básicamente el marco jurídico 'un país, dos sistemas' aplicado en la actualidad– sería "desastroso" para la confianza de los inversores y llevaría a su colapso como centro financiero.

Añadió que "habría una huida masiva de capitales desde Hong Kong" y que "tras haberse ido, este dinero no volverá". Thatcher concluyó: "Creemos que este plan llevaría al colapso de Hong Kong como centro financiero."

Thatcher propuso entonces que los británicos siguiesen administrando Hong Kong después de 1997 bajo "soberanía china". Dijo "La confianza en Hong Kong, y con ello el mantenimiento de su prosperidad, dependen de la administración británica".


Naturalmente, esto fue rechazado por China. En las actas británicas de la reunión se registra que Zhao Ziyang contestó: "China no dejará que otros administren Hong Kong en su nombre o que se coloque a Hong Kong bajo la tutela de otros."

En un principio Thatcher rechazó modificar su posición y las negociaciones se estancaron. En un papel preparado para ella en febrero de 1983 por el Foreign Office, sugiriendo posiciones alternativas para la negociación, una nota garabateada firmada "MT" decía: "Este papel es patético – es una receta para claudicar."

Thatcher incluso pidió a sus asesores civiles asesoramiento acerca de las capacidades militares para defender a Hong Kong en caso de que China reclamase su territorio por medios militares. Las averiguaciones no pudieron haber sido de una lectura muy agradable para la 'Dama de Hierro': "La guarnición [de Hong Kong] podría enfrentar una incursión a pequeña escala pero se vería limitada al establecerse los hechos de un ataque a gran escala." En palabras llanas, serían aplastados por el Ejército Popular de Liberación.

El diario hongkonés South China Morning Post comentó: "La primera ministra británico creía que se podía convencer a China de que se permitiera a la administración británica continuar a cambio de obtener la soberanía sobre Hong Kong entero. Thatcher argumentó que según los tratados firmados entre el Reino Unido y China en el siglo XIX, la isla de Hong Kong y Kowloon podrían permanecer siendo británicos. Los Nuevos Territorios fueron cedidos a Gran Bretaña bajo la forma de un arrendamiento que expiró en 1997.

"Pero China no reconoció estos tratados y exigió la vuelta de Hong Kong entero en 1997. Se reanudaron negociaciones considerables durante el verano de 1983, pero las tensiones siguieron siendo altas.

"Zhou Nan, uno de los negociadores chinos, dijo que la pretensión del Reino Unido de seguir administrando Hong Kong reflejaba 'una actitud colonialista e imperialista [que estaba] pasada de moda, carecía de realismo y no llevaría a ninguna parte con el gobierno o el pueblo de China'. Zhou añadió: "Si la administración británica era tan buena, ¿por qué tanta gente en las antiguas colonias británicas ha luchado por su independencia?".

"Cradock era muy crítico con los líderes chinos en un cable enviado a Londres. Escribió: "Los líderes chinos eran incorregibles e ineducables, de lo contrario no estarían donde están." Añadió: "Son hombres viejos con puntos de vista muy rígidos, cegados por el dogma y el orgullo nacional, y profundamente ignorantes de cómo funciona un lugar como Hong Kong.""

Irónicamente, Cradock se enfrentaría después a Chris Patten, el último gobernador colonial, al creer que su actitud públicamente provocativa contra China iba en contra de los intereses y las perspectivas a largo plazo del imperialismo británico en la región. Por este motivo, fue criticado por Patten... ¡e incluso fue acusado de ser un amigo de China!

Es cierto, Cradock podía ser un canalla imperialista, pero desde luego no era un idiota. En agosto de 1983, envió un cable a Londres: "Deberíamos sopesar ahora si queda algo intacto de nuestra demanda de continuidad de la administración británica que sea suficiente para evitar un hundimiento total de nuestra credibilidad en Hong Kong." Añadía: "Está bastante claro que no deberíamos intentar perseguir nuestra solución ideal."

El embajador británico ante la República Popular China, Percy Cradock, fue clave para que se llegara a un acuerdo entre China y el Reino Unido
Las negociaciones siguieron pero Gran Bretaña empezó a estar preocupada de que China pudio abandonar la mesa de negociaciones. En noviembre, Geoffrey Howe, que por entonces era secretario de asuntos extranjeros, informó a oficiales superiores de su gabinete, incluyendo a Thatcher, que las perspectivas de las conversaciones eran "sombrias". Si el Reino Unido seguía presionando para poder seguir administrando Hong Kong, "existe el riesgo de que los chinos puedan romper las negociaciones que podía precipitar una caída de nuestra credibilidad en Hong Kong", según lo que reflejan las actas de la reunión. 

En diciembre, Thatcher había suavizado su posición y las negociaciones con China en aquel mes dieron lugar a una "atmósfera mejorada". Tras esta ronda de conversaciones entre China y el Reino Unido, Howe informó a sus colegas de gabinete que las futuras negociaciones tendrían que hacerse "en base a la propuestas chinas", con el objetivo de hacer que sean "más aceptables y más provechosas", según lo que reflejan las actas.

Pero dada la débil posición del Reino Unido, Howe planteó la posibilidad de que los británicos se retirasen de las negociaciones: "Aunque los comentarios británicos podían tener algún impacto en las propuestas chinas, no había seguridad alguna de que el resultado llevase a un acuerdo con el Reino Unido. Era por lo tanto necesario reflexionar si había que continuar la estrategia presente o romper las conversaciones."

Durante las conversaciones posteriores a este informe, se discutieron muchos escenarios posibles. Las actas reflejan lo siguiente: "Se llegó a un punto en el que no había perspectivas de alcanzar un acuerdo con los chinos que pudiese ser encomendado al parlamento [británico]." También se barajó la posibilidad de que las negociaciones con China no produjesen ningún resultado. Si esto ocurría, las actas decían: "No estaba claro en modo alguno que [China] estuviese esperando simplemente a que expirase la cesión de los Nuevos Territorios."

Temían que si Deng Xiaoping "no pudiese alcanzar un acuerdo con el gobierno británico que fuera satisfactorio para él, opte por una temprana absorción de Hong Kong." (Ver artículo Hard-fought Sino-British negotiations over Hong Kong revealed in declassified files, South China Morning Post, 18 August 2013 – enlace aquí)

Teniendo en cuenta este contexto, es útil volver a las observaciones hechas por Deng Xiaoping en su conversación con Margaret Thatcher en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing el 24 de septiembre de 1982 al inicio de las negociaciones:

"Nuestra posición fundamental sobre el problema de Hong Kong es clara. De lo que se trata aquí es principalmente de tres cuestiones: Uno, la soberanía; dos, la forma que a partir de 1997 China va a 
adoptar para la administración de Hong Kong y el mantenimiento de su prosperidad, y tres, la necesidad de que entre el Gobierno de China y el de Gran Bretaña se adopten formas de consulta apropiadas para asegurar que no se produzcan graves disturbios en los próximos 15 años, de ahora al año 1997.

"A propósito de la cuestión de la soberanía, a China no le queda margen de maniobra. Para hablar con franqueza, la soberanía no es un asunto que dé lugar a discusiones de ninguna especie. Ahora bien, las condiciones ya están maduras, y es preciso decirlo en términos explícitos: China recuperará Hong Kong en 1997. Esto significa que lo que China va a recuperar no son sólo los Nuevos Territorios, sino también la isla de Hong Kong y la península de Kowloon. Esta es la premisa sobre la cual China e Inglaterra están realizando sus negociaciones acerca de las formas y métodos para resolver el problema de Hong Kong. 

"Si después de 1997, o sea, 48 años después de la proclamación de la República Popular China, este país permaneciera sin recuperar Hong Kong, ningún dirigente ni gobierno de China podrían rendir cuentas a nuestro pueblo, y tampoco a los demás pueblos del mundo. La no recuperación de Hong Kong significaría que el actual Gobierno chino no se diferenciaría del de las postrimerías de la dinastía Qing [...]

"Hemos aguardado 33 años, lo que, sumados a 15 más de espera, hacen un total de 48. Tanto tiempo de espera sólo será posible gracias a la plena confianza del pueblo. Si al cabo de los próximos 15 años aún no hubiéramos recuperado Hong Kong, el pueblo ya no tendría razón para confiar en nosotros, y el Gobierno chino, sea cual fuere, debería renunciar al poder y desaparecería automáticamente del escenario político, sin más alternativa. Por eso ahora, no digamos hoy mismo pero sí a más tardar dentro de uno o dos años, China va a declarar formalmente su decisión de recuperar Hong Kong. Podemos esperar uno o dos años para hacer pública esta decisión, pero no más, definitivamente.

"Hablando de las cosas en una perspectiva amplia, la declaración de la decisión tomada por China también será favorable para Inglaterra, pues significará que ésta va a poner término en definitiva al período de su dominación colonial, y esto le valdrá comentarios positivos de la opinión pública mundial [...]

"En cuanto a la opinión según la cual es probable el estallido de desórdenes en Hong Kong una vez que China anuncie su decisión de recuperarlo, considero inevitable la incidencia de pequeños disturbios, pero si China y el Reino Unido adoptan una actitud de cooperación para resolver este problema, se podrá evitar la ocurrencia de graves disturbios. También quisiera manifestar a usted, señora Thatcher, que, al tomar esta decisión, el Gobierno chino ha considerado todas las situaciones que puedan presentarse. 

"Además, hemos hecho reflexiones sobre un problema que, si por nosotros fuera, nos las habríamos ahorrado: ¿Qué hacer si en estos 15 años del período de transición ocurren en Hong Kong graves disturbios? En tal caso, el Gobierno chino se vería obligado a considerar de nuevo en qué momento y en qué forma se haría la recuperación. Si sucede que el anuncio de nuestra decisión de recuperar Hong Kong "traerá consecuencias catastróficas”, como afirma la señora Thatcher, debemos afrontar valientemente semejantes catástrofes y tomar la decisión que se imponga." (Nuestra posición fundamental sobre el problema de Hong Kong, Deng Xiaoping, 24 de septiembre de 1982).


Dos años más tarde. en conversaciones posteriores con visitantes de Hong Kong, Deng declaró:

"Es preciso tener confianza en la capacidad de autogobierno de los chinos de Hong Kong. La falta de confianza en la capacidad de los chinos para administrar Hong Kong es muestra de una mentalidad heredada del antiguo colonialismo.

"Durante más de un siglo desde la Guerra del Opio, los extranjeros miraron por encima del hombro y humillaron a los chinos. La fundación de la República Popular China cambió la imagen de China. Hoy la imagen de nuestro país no es la creada por el gobierno de las postrimerías de la dinastía Qing, ni por los caudillos militares del Norte, ni por Jiang Jieshi (Chiang Kai-shek) y su hijo; es una imagen transformada por la República Popular China.

"Todos los hijos de la nación china, vistan como vistan, y sea cual sea su posición política, tienen como denominador común un sentimiento de orgullo propio de la nación china, sentimiento que es también inherente a los habitantes de Hong Kong. Estos podrán gobernar a Hong Kong como es debido, y en esto hay que tener confianza.

"La prosperidad de que viene gozando Hong Kong se debe principalmente a los esfuerzos de sus habitantes, chinos en su inmensa mayoría. Los chinos no son menos inteligentes que los extranjeros y en modo absoluto menos talentosos. No hay por qué creer siempre que sólo los extranjeros saben hacer bien las cosas. Hay que tener la convicción de que los chinos podemos trabajar con éxito por nosotros mismos. Eso de que los hongkoneses carecen de confianza en el porvenir no tiene nada que ver con la opinión verdadera que ellos mismos sostienen." (Un país, dos sistemas, Deng Xiaoping, 23 de junio de 1984).

El presidente Jiang Zemin estechando la mano del príncipe Carlos en la ceremonia de restitución de Hong Kong. A ambos lados, los primeros ministros Li Peng y Tony Blair.
Los acontecimientos en Hong Kong durante los últimos 20 años, desde que volvió a la patria, han hecho más que confirmar las palabras de Deng. Pese al inexorable declive del moribundo imperialismo británico y el crecimiento exponencial del poderío y de la impronta económica de China en el mundo, así como del Zimbabwe revolucionario y de otros países, la clase dominante británica no pierde la oportunidad de entrometerse en los asuntos internos de Hong Kong. 

Así, en vísperas del 20º aniversario, en lugar de meterse la cabeza por debajo de un cojín, como debería hacer, el secretario británico de asuntos extranjeros, el payaso de circo Boris Johnson, bramó lo siguiente: "A medida que miramos hacia el futuro, el Reino Unido mantiene la esperanza de que Hong Kong siga haciendo progresos hacia un sistema de gobierno plenamente democrático y responsable" (no hace falta recordar que esto nunca había sido la prioridad en más de un siglo de dominio colonial británico). 

Johnson dijo que era "vital" para la continuación del éxito de Hong Kong que su "alto grado de autonomía y Estado de derecho sean preservados".

Estas declaraciones suscitaron la respuesta fulminante del portavoz del ministerio chino de asuntos extranjeros Lu Kang, que calificó los comentarios de Johnson de "incorrectos" y "fuera de lugar". "Hong Kong es una Región Administrativa Especial de China, por lo tanto los asuntos internos de Hong Kong son asuntos internos de China", dijo Lu.

Según la agencia de noticias Xinhua, Lu añadió que el éxito de Hong Kong "ya ha sido demostrado durante los 20 años acaecidos desde su regreso a China, y gente de fuera no debería hacer comentarios incorrectos al respecto".

Lu añadió que la declaración conjunta, el acuerdo sino-británico que aseguraba que el Reino Unido abandonaría Hong Kong y consagraba el principio de "un país, dos sistemas" por 50 años a partir de 1997, ya no tenía carácter vinculante.

"Desde que Hong Kong volvió a la patria hace 20 años, la declaración, como documento histórico, ya no tiene significación práctica ni carácter vinculante para la administración central de Hong Kong", dijo Lu.  

El Reino Unido no tardó en reaccionar. Según la agencia de noticias Reuters, un portavoz del Foreign Office dijo: "La declaración conjunta sino-británica sigue siendo hoy tan válida hoy como cuando fue firmada hace 30 años."

"Se trata de un tratado legalmente vinculante, registrado en Naciones Unidas, y que sigue teniendo fuerza de ley. Como co-firmante, el gobierno británico se ha comprometido en supervisar de cerca su implementación." (ver artículo China attacks Boris Johnson over ‘incorrect’ views on Hong Kong, The Guardian, 30 de junio de 2017 – enlace aquí)

El Foreign Office puede protestar lo que quiera. Citando la frase memorable de I.V. Stalin, "la lógica de los hechos es más fuerte que cualquier otra lógica". Los tratados que permitieron que el Reino Unido ejerciera antaño un control sobre Hong Kong fueron tratados desiguales impuestos por la fuerza de las armas. Por lo tanto fueron acuerdos ilegales e inválidos.

La declaración conjunta entre el Reino Unido y China sobre el futuro de Hong Kong se hizo simplemente para contribuir a asegurar una transición suave, por no decir que se hizo para que los británicos pudiesen salvar la cara. Y para este objeto, ha servido a sus propósitos. Los asuntos de Hong Kong son un asunto del pueblo chino y únicamente del pueblo chino.

Parafraseando las inmortales palabras del líder más grande que ha tenido la clase obrera de Irlanda James Connoly, hablando de su propio país en un tribunal militar en 1916, el gobierno británico no tiene ningún derecho, nunca tuvo ningún derecho y no puede tener nunca ningún derecho en parte alguna de China.

"Celebrad con entusiasmo el regreso de Hong Kong" (cartel de 1997)
Como recordó el presidente Xi en su discurso en la cena de bienvenida en Hong Kong el pasado 30 de junio: "El emotivo regreso de Hong Kong a la patria en 1997, como un niño separado desde hace mucho tiempo volviendo a su cálido abrazo de su madre, aun está vivo en nuestra memoria.

"Aun recordamos la solemne ceremonia de transferencia de gobierno en Hong Kong, el excitante sonido del himno nacional de la República Popular China y el alzamiento de la bandera nacional de la República Popular China y de la bandera regional de la Región Administrativa Especial de Hong Kong. Aun recordamos la alegría y la excitación del pueblo de Hong Kong que animó el desfile de la guarnición de Hong Kong del Ejército Popular de Liberación, pese a la lluvia que caía.

"Y aun recordamos el ambiente festivo en toda China, cuando la gente cantaba y bailaba para saludar el regreso de Hong Kong. Estas históricas escenas se han convertido en parte de la memoria colectiva de todo el pueblo chino."

Y el presidente Xi añadió: "Deberíamos tener confianza en nosotros mismos. Los chinos son un gran pueblo. Nuestra civilización antigua de 5000 años es la única civilización antigua que ha sobrevivido sin interrupción.

"Durante gran parte de la historia conocida, la nación china ha liderado el mundo el terreno económico, científico, cultural, artístico y otros terrenos, y contribuyó en gran medida al progreso de la civilización humana. China ha estado por detrás de otros países en los países modernos, pero ha cambiado desde la fundación de la Nueva China en 1949.

"La nación china, bajo el liderazgo del Partido Comunista de China, y gracias a los esfuerzos del pueblo chino durante varias generaciones, puede estar orgullosa de haber ocupado su lugar entre las naciones." (Discurso del Presidente Xi Jinping en la cena de bienvenida en Hong Kong, Xinhua, 30 de junio de 2017).

Primera visita del presidente Xi Jinping a Hong Kong
Xi Jinping junto con la Jefa Ejecutiva de Hong Kong Carrie Lam
En un discurso al día siguiente, Xi añadió: "El destino de Hong Kong siempre ha estado estrechamente unido al de la patria.

"Tras los tiempos modernos, con una China débil gobernada por un régimen feudal corrupto e incompetente, la nación china se vio inmersa en un profundo sufrimiento. A principio de la década de 1840, Reino Unido envió una fuerza expedicionaria de solo 10.000 soldados para invadir China y logró forzar al gobierno Qing, que contaba con un ejército de 800.000 personas, a pagar reparaciones y cederle la isla de Hong Kong.

"Tras la guerra del Opio, China fue derrotada repetidamente por países que eran mucho más pequeños en tamaño y población. Kowloon y los 'Nuevos Territorios' le fueron arrebatados por la fuerza. Esa página de la historia de China es una de humillación y dolor.

"No fue hasta que el Partido Comunista de China condujo al pueblo chino a la victoria en una lucha intrépida y tenaz por la independencia nacional y la liberación y fundó la Nueva China que el pueblo chino se puso en pie de verdad y trazó un brillante camino de socialismo con características chinas distintivas."


Y explicó el concepto de "un país, dos sistemas" en su contexto correcto: "Es imperativo tener un entendimiento correcto de la relación entre los conceptos de "un país" y "dos sistemas".

""Un país" es como las raíces de un árbol. Para que un árbol crezca alto y exuberante, sus raíces deben ser profundas y fuertes. El concepto de "un país, dos sistemas" fue presentado, primero y ante todo, para lograr y defender la unidad nacional.

"Es por eso que en las negociaciones con Reino Unido, dejamos claro categóricamente que la soberanía no está a negociación. Ahora que Hong Kong ha regresado a China, lo más importante para nosotros es defender firmemente la soberanía, seguridad e intereses de desarrollo de China.

"En los asuntos cotidianos, debemos tener como guía un fuerte sentido de 'un país', cumplir firmemente el principio de 'un país', y así trazar correctamente la relación entre la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK) y el gobierno central.

"Cualquier intento de poner en peligro la soberanía y seguridad nacionales, de desafiar el poder del gobierno central y la autoridad de la RAEHK o de utilizar Hong Kong para realizar actividades de infiltración y sabotaje contra la parte continental de China es un acto que traspasa la línea roja, y es absolutamente inadmisible." (Discurso de Xi Jinping por el 20º aniversario del retorno de Hong Kong y la ceremonia inaugural del quinto gobierno, Xinhua, 1º de Julio de 2017).

Proletarian y el PCGB-ML comparten la alegría del pueblo chino y de la República Popular en el 20º aniversario de la recuperación de Hong Kong. No solamente es nuestro deber internacionalista. Como le hizo saber Deng Xiaoping a Thatcher en 1982, terminar con el dominio colonial británico también es una contribución para con nuestro propio pueblo.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Las compañías de China y Rusia que ayudan a Corea del Norte a "evadir" sus sanciones comerciales y que Estados Unidos tiene en la mira

Los puentes que unen la frontera entre Corea del Norte y China son parte del circuito comercial entre ambos países.
Estados Unidos ataca por varios flancos para endurecer las restricciones comerciales contra Corea del Norte.

Por ello, esta vez Washington no apunta a sancionar directamente al gobierno de Kim Jong-un, sino a las compañías que le sirven a su país para "evadir" las sanciones económicas que tiene vigentes.

Este martes, EE.UU. anunció una nueva serie de medidas para reducir aún más las posibilidades de Pyongyang de adquirir insumos para sus programas de armas y realizar negocios con el resto del mundo.

Seis entidades chinas, una rusa, una norcoreana y dos con sede en Singapur sospechosas de facilitar el acceso de Corea del Norte a mercados internacionales fueron incluidas dentro de la denominada "lista Clinton" de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por su sigla en inglés) del Departamento del Tesoro.

Esas compañías pueden sufrir expropiaciones de sus bienes en Estados Unidos, congelamiento de cuentas, prohibición de entrar a territorio estadounidense y la imposibilidad de hacer negocios con entidades de EE.UU.

Cuatro ciudadanos rusos, un chino y un norcoreano también fueron incluidos entre los sancionados.

A través de un comunicado, el Departamento del Tesoro señaló que la designación de 10 compañías y seis personas se hizo "en respuesta al desarrollo actual de armas de destrucción masiva de Corea del Norte, a violaciones de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la evasión de las sanciones estadounidenses".

Productos como estos paneles solares son comercializados en China y llevados a Corea del Norte en botes y camiones.
Por otra parte, el Departamento de Justicia estadounidense anunció este mismo martes que se presentaron recursos en tribunales de EE.UU. contra compañías que actuaron como "facilitadoras financieras" de Corea del Norte.

Alrededor de US$11 millones pertenecientes a esas entidades pueden ser incautados con esas acciones legales.

Según las autoridades estadounidenses, estas intervenciones pueden representar dos de las mayores incautaciones de fondos vinculados con Corea del Norte por parte del Departamento de Justicia.

"Es inaceptable que personas y empresas de China y Rusia permitan a Corea del Norte generar ingresos para desarrollar armas de destrucción masiva y desestabilizar la región". Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos.

La lista de la OFAC

Las recientes acciones anunciadas por Washington se producen semanas después de que Naciones Unidas aprobara nuevas sanciones contra Corea del Norte debido a la prueba de sus primeros dos misiles balísticos intercontinentales en julio.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dijo que la medida busca presionar y aislar más a Pyongyang.

"Aumentará la presión sobre Corea del Norte apuntando a quienes apoyan el avance de los programas de misiles nucleares y balísticos y aislándolos del sistema financiero estadounidense", dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

"Aumentará la presión sobre Corea del Norte", adelantó el secretario del Tesoro
Desde ahora, ningún individuo o empresa estadounidense está autorizada para hacer negocios con las entidades y personas incluidas en la lista.

Estados Unidos señaló que las sanciones se realizaron por las siguientes causas:

  • Apoyar directa o indirectamente a los programas nuclear y de misiles de Corea del Norte.
  • Ser parte de negocios vinculados la industria energética de ese país.
  • Facilitar la exportación de mano de obra norcoreana.
  • Permitir a entidades norcoreanas sancionadas acceder a sistemas financieros estadounidenses o internacionales.

"Es inaceptable que personas y empresas de China, Rusia y otros países permitan a Corea del Norte generar ingresos para desarrollar armas de destrucción masiva y desestabilizar la región", afirmó Mnuchin.

La nómina de la OFAC, o "lista Clinton" (creada en 1995 en el mandato de Bill Clinton), es uno de los dispositivos que utiliza Estados Unidos para imponer medidas contra compañías o personas del exterior.

Recientemente la utilizó para imponer sanciones contra altas figuras del gobierno venezolano, entre ellos el presidente Nicolás Maduro.

El presidente norcoreano Kim Jong-un y su equipo de asesores reiteró que seguirá adelante con su programa de misiles.
Qué hacen las empresas

China es el principal socio comercial de Corea del Norte y expertos de política exterior apuntan que son precisamente empresas de esa país las que tienen un papel clave en "facilitar" el financiamiento y acceso a mercados de Pyongyang.

Por ello, en criterio del exfuncionario del Departamento del Tesoro Anthony Ruggiero, las acciones recién anunciadas no solo apuntan a Pyongyang, sino a los "facilitadores" fundamentalmente de Pekín.

"Sin embargo, faltan elementos. No se hace hincapié en los esfuerzos de los bancos chinos que facilitan las transacciones. Estas redes chinas tienen probablemente otras compañías que operan en nombre de la red y que no fueron sancionadas", añadió el experto, que es miembro de la Fundación para la Defensa de las Democracias, con sede en Washington.

Las empresas chinas incluidas por Estados Unidos tienen, de acuerdo al Departamento del Tesoro, vínculos o tratos con compañías norcoreanas previamente incluidas en la lista de la OFAC o entidades públicas como la Oficina General de Energía Atómica, que es parte del programa nuclear de Pyongyang.

También se sancionó a compañías que compraron minerales norcoreanos como el vanadio.

El programa de misiles norcoreano es uno de los mayores motivos de las fricciones entre Estados Unidos y Corea del Norte.
El programa de misiles norcoreano es uno de los mayores motivos de las fricciones entre Estados Unidos y Corea del Norte.

La empresa rusa sancionada, Gefest-MLLC, según Estados Unidos, facilitó el acceso a metales a compañías norcoreanas implicadas en el programa de misiles.

En el aspecto financiero, la compañía china Mingzheng International Trading Limited fue incorporada a la lista por actual como una "pantalla" del Banco de Comercio Exterior norcoreano, considerado el principal agente cambiario de divisas.

Entre las sancionadas también están tres compañías importadoras de carbón que hicieron negocios con Pyongyang.

Por su parte, horas después de conocidas las sanciones, China respondió pidió a Estados Unidos "corregir inmediatamente su error" de castigar a sus empresas.

Fuente: BBC Mundo